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domingo, 17 de junio de 2012

Súper héroes sin capa

Estaba yo pensando sobre qué iba a escribir esta vez. Y es que de verdad, buscar noticias de interés sin caer en el pesimismo más negro es hoy en día poco menos que misión imposible. Últimamente me tiene poseída una especie de indignación con mayúsculas que ha llegado a cotas sorprendentes hasta para ser un colibrí que no se mete con nadie. Y como el tema está, además de candente, más que sobradamente tratado, me he dicho que vamos mejor a intentar darle un poco de buen rollo a este kiosko, porque si no temo que lo próximo después de firmar el post sea salir a la calle a quemar los contenedores de mi portal.
El caso es que, dándole vueltas, he pensado en todos aquellos Alonsos Quijanos redivivos all over the world, que demuestran con ciertas acciones unilaterales que Don Quijote no es tan solo un personaje de ficción sin alma, sino que puede trasladarse al mundo real, al individualista S.XXI; gente de bien, que decía mi abuela. Y que no deben pasarnos desapercibidos únicamente por tratarse acciones cotidianas o desconocidas. He aquí mi homenaje. Si no creéis que aún haya personas "asín", os propongo algunos ejemplos.


Equipo de gobierno municipal y vecinos de Torrelodones, Madrid
Me parece que, con la que está cayendo, aún tenemos que vivir en nuestras carnes eso de que otra forma de hacer las cosas es posible (es cursi, lo sé) porque si no, no se cree. En Torrelodones tomaron posesión de la alcaldía un grupo de vecinos de ideología indefinida e independiente, esto es: sin tendencias izquierdistas-derechistas, con el objetivo común del bien municipal. Punto final.
Decid todos "¡tecnócrataaaass!"
El primer acuerdo al que llegaron fue una bajada (¡!) conjunta de sueldos del 20%. Vivir para ver, amigos. Entre otras medidas, han suprimido gastos de protocolo o gabinete de prensa, logrando algunas de las promesas electorales en tiempo récord, especialmente las relacionadas con el gasto público. Ojo: alcanzando incluso un superávit de 3 millones de €. Animo a todo el mundo a documentarse en prensa sobre este tema. De verdad, de verdad: ojalá les salga bien. Mi humilde reflexión es: ¿será verdad eso de que los tecnócratas son la alternativa a los políticos actuales? Ahí os lo dejo. 


Vasili Arkhipov
Hace muy poco que hemos sabido de la existencia de este señor. Y parece que le debemos, nada menos, que el habernos librado de lo que pudo ser un conflicto armado a escala mundial, al evitar que el submarino de la OTAN del que era oficial disparase sus torpedos nucleares frente al bombardeo de los barcos destructores norteamericanos, en un enfrentamiento bélico que pudo desembocar en lo que hubiera sido la Tercera Guerra Mundial. Hablamos del año 1.962, es decir, la crisis de los misiles cubanos apuntando a EE.UU. en plena Guerra Fría.
Sólo se ha dicho de él «Un tipo llamado Vasili Arkhipov salvó al mundo».
 Había fallecido 3 años antes de estas declaraciones, fruto de la desclasificación de la documentación relacionada con este hecho. Podéis leer el artículo completo aquí.



Jueces honestos de España S.L.
Les he puesto lo de S.L. porque, evidentemente y como ya todos sabemos, es pero que muy limitado su número. Tanto, que sólo voy a citar dos casos. La jueza que investiga el caso de los ERE en Andalucía, Mercedes Alaya, y el juez del llamado ya Caso Urdangarín, que es en realidad parte de la trama Gürtel en Baleares, José Castro.
La primera, (siempre la vemos tan maja llegando a los juzgados con su trolley lleno de papeles para hacer el bien, que hasta el consejero de Justicia se ha fijado en ella), como sabéis investiga varios casos de chanchullos en Andalucía a través de la apertura de falsos e injustificados EREs. 
Ni Victoria Beckham llegando a Londres. ¡Arriba Mercedes!
No me voy a extender por lo que he contado de los contenedores en el primer párrafo. Pero parece que Mercedes está tirando de la manta, pero bien. Hasta Griñán y el mismísimo Chaves, the intouchable man, podrían declarar en este caso. No te digo más, que tiene una entrada en la Wikipedia (todo sea dicho: huele a mano negra pepera que echa p'atrás).


Al segundo, si pone un circo, le crecen los enanos. Si no conocéis las últimas novedades, leed aquí. Ya no sabe dónde meterse con tal de que lo dejen hacer su trabajo en paz. Entre la clase política, los medios de comunicación, la Audiencia Nacional, que al final no se queda con la patata caliente, y las filtraciones del caso, este hombre no sé cómo no pide baja por estrés. Pero parece que no tiene intención de parar.
De sus imágenes me quedo con la entrada a los juzgados mientras los ciudadanos de a pié lo aplaudían como a  un Aquiles en Troya (aunque debo reconocer que le guardo un resquemor gordo).  
¿Dónde habíamos traído la corona de laureles, Paco?
Me da lo mismo que éste sea su trabajo, y por tanto, su obligación. Es tan escaso el número de jueces justos, valga la redundancia (aunque yo no la veo por ningún lado), que se merecen un lugar en este humilde Olimpo de los súperhéroes de barrio.


Pipe Sarmiento
Este señor, que por su nombre no conoceréis ninguno (no os quiero contar lo que me ha costado a mí encontrarlo...), resulta que es el ejemplo más ilustrativo para mí de lo que es un Quijote de verdad. Se trata de un economista, abogado y periodista especializado en temas marítimos de profesión, y navegante por afición. Se dedicó a documentar ¡durante años! personalmente, gracias a sus propios  recursos y ante la vergonzosa pasividad del Estado Español, el expolio sistemático del pecio María de las Mercedes por parte de la empresa cazatesoros Odyssey. Algunas de las pruebas fueron aportadas gracias a esta labor. Fijo que el tema os suena. Pipe llegó a la redacción de EL FARO en 2005 con un reportaje sobre la actividad de búsqueda arqueológica subacuática que una empresa norteamericana estaba realizando en aguas próximas a Gibraltar. Y lo demás ya lo conocéis. Ahora ha presentado su libro donde relata la empresa.




Reconozco que en este post ni son todos los que están, ni los que aquí aparecen siguen al pié de la letra la máxima de total desinterés. Al final puede que el mayor interés sea seguir nuestra propia conciencia, y pensando en nosotros mismos, obrar como con el objeto de vivir sin remordimientos. Pero oye, en los tiempos que corren, ¿qué más queréis?



lunes, 7 de noviembre de 2011

Alejandro y yo

Hoy quiero confesar que vivo enamorada... En realidad no es de la Pantoja, con todos mis respetos por esta señora y las folklóricas en general, sino por el héroe por excelencia de la Historia Antigua, Μέγας Αλέξανδρος, querido Aléxandros III rey de Macedonia desde el 336 a.c. hasta su muerte por (presuntamente, que hay opiniones varias al respecto) paludismo en el 323 a.c. No voy a aburrir a nadie con datos históricos, lo prometo. Para consultar está Google, que recoge casi 2 millones de entradas por esta consulta.
Ha sido siempre admirado, principalmente porque consiguió vencer al Imperio Persa, la madre de todos los Imperios de la Antigüedad anteriores al Romano. Una acumulación tan vasta de territorio que nadie en su sano juicio se planteó conquistar, más por el temor a su gigantesco ejército, que por lo poderoso que fue militarmente. Y no se quedó ahí. Pero he prometido no dar la chapa en plan libro de texto.


No soy nada original buscando fetiches en la Historia, lo sé. Tampoco voy a ponerme romántica contando algunos detalles de lo que los entendidos opinan que pudo conformar su carácter: su ansia de ir más allá, el anhelo incombustible de un chaval que lo único que quería era llegar al final. De algo. De todo. De hecho, no se caracterizó por ser un buen gobernante, porque lo hacía en realidad era conquistar territorio tras territorio, fundar ciudades y puertos (varias Alenjandrías, de las que sólo pervive la ciudad egipcia) y seguir adelante con su ejército, pero dejando en manos de otros la gestión de estas provincias. Puede que esta sed insaciable de ir más lejos estuviera relacionada con las tensiones vividas en la infancia, tanto con su padre como son su madre, algo que convirtió su vida en una espiral de satisfacción por lo conseguido, (hasta el punto de ser considerado un dios, también por él mismo) e insatisfacción crónica al mismo tiempo. Magnánimo en el agradecimiento y terrible en la cólera. Viviendo como si fuera a durar para siempre, y a la vez como si fuera el último día.

Lo mejor de todo esto es que él también era fan y tenía sus propios héroes, a los que quería acercarse tanto en sus logros personales como en los militares. Por ejemplo, la relación tan intensa que mantuvo con su amigo Hefestión, comparable y paralela según él a la de sus idealizados Aquiles y Patroclo, héroes de Troya. O Ciro el Grande, mítico Gran Rey de Persia, que creó el impresionante imperio del que hemos hablado, y al que rindió homenaje en su propia tumba y al que pretendía emular. ¿No es curioso el hecho de que los héroes sean fans de otros héroes?



Bueno, al final algún datillo sí que ha caído. Pero es que es inevitable explicar por qué Alejandro es "el Magno", por qué desde el mismo día de su muerte fue adorado y admirado. Se dice que tanto Julio César como Augusto fueron a visitar su tumba (hoy aún no sabemos dónde está). A mí, en realidad me encanta el mito por varios motivos, como a miles de personas amantes de las leyendas de la Historia, ya he dicho que me confieso poco original. Pero es que he tenido la suerte de tener en mis manos montones de libros maravillosos (dejo aquí solamente estos dos "botones": uno es novela, el otro ensayo) sobre el tema que, lejos de dejarle a uno satisfecho con lo aprendido, avivan ese come-come de saber cómo serán otras opiniones, de volver a leer otra vez cómo cruzó el desierto o cómo enloqueció a la muerte de Hefestión, no sé, es como ver una buena peli muhas veces: sabes cómo termina, pero no te cansas de verla. Porque la imaginación es el proyector con el que vemos las películas que narran los libros.